Estrofa 1
No entiendo por qué llaman a la tierra
lugar de destierro
yo la considero un lugar de gloria
para nuestro Dios,
que todas nuestras acciones,
nuestros pensamientos,
nuestras experiencias,
toda nuestra vida entera
tenga un objetivo: la Gloria de Dios.
Coro
Sí, la tierra es ese lugar
para dar gloria a Dios
Gloria, gloria, gloria.
Sí, Dios puede recibir
de nuestra voluntad
un homenaje único.
Sí, un homenaje de amor
que no puede encontrar
en sí mismo.
Estrofa 2
Dios, Dueño y Señor, reinando siempre
en toda la tierra
dueño de nuestras almas
aunque sintamos que es frágil la fe
dueño de las voluntades
en las angustias y tribulaciones
preferido ante todo
y siempre adorado
porque es nuestro Dios.
Coro
Sí, la tierra es ese lugar
para dar gloria a Dios
Gloria, gloria, gloria.
Sí, Dios puede recibir
de nuestra voluntad
un homenaje único.
Sí, un homenaje de amor
que no puede encontrar
en sí mismo.
Estrofa 3
Gloria demos a Dios
todos los pueblos con alegría
gloria porque creemos
que la utopía es realidad
el Reino está entre nosotros
y con nuestra vida le brindaremos
un homenaje grandioso
que sólo en nosotros
puede encontrar.
Coro
Sí, la tierra es ese lugar
para dar gloria a Dios
Gloria, gloria, gloria.
Sí, Dios puede recibir
de nuestra voluntad
un homenaje único.
Sí, un homenaje de amor
que no puede encontrar
en sí mismo.
Coro
Sí, la tierra es ese lugar
para dar gloria a Dios
Gloria, gloria, gloria.
Sí, Dios puede recibir
de nuestra voluntad
un homenaje único.
Sí, un homenaje de amor
que no puede encontrar
en sí mismo.
No entiendo por qué llaman a la tierra
lugar de destierro
yo la considero un lugar de gloria
para nuestro Dios,
que todas nuestras acciones,
nuestros pensamientos,
nuestras experiencias,
toda nuestra vida entera
tenga un objetivo: la Gloria de Dios.
Sí, la tierra es ese lugar
para dar gloria a Dios
Gloria, gloria, gloria.
Sí, Dios puede recibir
de nuestra voluntad
un homenaje único.
Sí, un homenaje de amor
que no puede encontrar
en sí mismo.
Dios, Dueño y Señor, reinando siempre
en toda la tierra
dueño de nuestras almas
aunque sintamos que es frágil la fe
dueño de las voluntades
en las angustias y las tribulaciones
preferido ante todo
y siempre adorado
porque es nuestro Dios.
Gloria demos a Dios
todos los pueblos con alegría
gloria porque creemos
que la utopía es realidad
el Reino está entre nosotros
y con nuestra vida le brindaremos
un homenaje grandioso
que sólo en nosotros
puede encontrar.