Canta Jerusalén. (3)
Eres pueblo santo,
escogido por la gracia del Señor;
juntos caminamos en la fe
que nos conduce a nuestro Dios.
Eres tú la tierra que promete
a los hombres, el Señor;
eres la promesa de los siglos
donde nace el Salvador.
Vives en confianza esperando
que algún día sea mejor;
pero tu esperanza
se sostiene en el Cristo Redentor.
Vives la alegría de la vida
si contigo va el Señor;
sufres en tu cuerpo,
y en tu alma está escrito el amor.
Canta tu alabanza con el canto
que te ofrezca el corazón;
oh, Jerusalén, Él es tu fuerza,
tu verdad y tu perdón.