Estrofa 1
El caminaba con sandalias en sus pies,
mucha gente se estremeció al oír su voz.
Con sus manos el sanó,
los ojos del ciego él abrió,
ese poder de dar que habita en Él,
ahora habita en mí.
Coro
Él camina en mis zapatos
y canta con mi voz,
mis manos usa también
porque soy un hijo de Dios.
Y sonríe con mi rostro
y canta con mi voz,
y soy feliz pues sé también que Él
está en mi corazón.
Estrofa 2
Con su voz calmo el impetuoso mar,
y sin embargo haremos maravillas como Él.
Él murió por mi clavado en una cruz,
ese poder de dar que habita en El,
ahora habita en mí.
Coro
Él camina en mis zapatos
y canta con mi voz,
mis manos usa también
porque soy un hijo de Dios.
Y sonríe con mi rostro
y canta con mi voz,
y soy feliz pues sé también que Él
está en mi corazón.
El caminaba con sandalias en sus pies,
mucha gente se estremeció al oír su voz.
Con sus manos el sanó,
los ojos del ciego él abrió,
ese poder de dar que habita en Él,
ahora habita en mí.
Él camina en mis zapatos
y canta con mi voz,
mis manos usa también
porque soy un hijo de Dios.
Y sonríe con mi rostro
y canta con mi voz,
y soy feliz pues sé también que Él
está en mi corazón.
Con su voz calmo el impetuoso mar,
y sin embargo haremos maravillas como Él.
Él murió por mi clavado en una cruz,
ese poder de dar que habita en El,
ahora habita en mí.